Daniel García, Intendente de Seguros de la CMF: “El desarrollo de un modelo de supervisión de conducta de mercado es un desafío muy importante no solo para la CMF, sino que también para las entidades supervisadas”

Durante su intervención en el seminario «Conducta de Mercado: experiencia europea y desafíos en Chile» realizado el 3 de noviembre, la autoridad explicó cómo será la nueva estructura que regirá a partir del 1 de enero de 2021 a la Comisión para el Mercado Financiero.

El anuncio del nuevo modelo con el que operará la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) es, sin duda, un gran avance para ser un mejor supervisor financiero integrado, camino que la entidad ya había iniciado a mediados de 2019 cuando se integró con la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF).

“Hemos visto la experiencia europea, y la legislación española en específico, como una referencia importante para los ajustes y marco jurídico que hoy nos rigen”, explicó el Intendente de Seguros de la CMF, Daniel García, durante su presentación en el seminario “Conducta de Mercado: experiencia europea y desafíos en Chile”, el que fue organizado por Corredores de Bancaseguros A.G., y el Centro de Riesgos y Seguros de la Universidad Católica.

En la instancia, García profundizó en las implicancias para su institución la estructura twin peaks, como se le conoce internacionalmente a este modelo, y cómo será la transición a estos cambios, los que darán inicio el 1 de enero de 2021.

La autoridad explicó que dicha transición implicará el reemplazo de las actuales intendencias con las que opera la CMF, pasando de un esquema de supervisión por industrias, a un modelo sustentado en dos grandes pilares: Prudencial y Conducta de Mercado.

Los componentes del nuevo modelo
La CMF recogió las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) a partir de una asesoría prestada, y optó por el modelo twin peaks, el que separa la supervisión prudencial de la conducta. “Esto es muy importante, porque en muchos casos e históricamente, la labor de supervisión que tenía la CMF, tanto en el ámbito bancario como en el ámbito de seguros o en el ámbito de valores, y la protección del inversionista, muchas veces se mezclaba”, dijo García, quien agregó que la agenda de conducta de mercado ha alcanzado un nivel de madurez suficiente para hacer la separación.

La autoridad presentó además, la hoja de ruta para llegar a esta definición. “En lo medular, a contar del 1 de enero de 2021, se procede a la formación, a la vigencia de la nueva estructura interna y eso supone la supresión de las actuales intendencias, y se crean cuatro direcciones generales”. García explicó que estas serán la dirección general de supervisión prudencial, la dirección general de supervisión de conducta de mercado, la dirección general de regulación prudencial y la dirección general de regulación de conducta de mercado. “Además se integran las áreas jurídicas, lo que le da un rol mucho más importante”.

Uno de los objetivos de la nueva estructura es el fortalecimiento del modelo de supervisión que desarrolla la CMF, y sus capacidades para cautelar la solvencia de los intermediarios financieros, la conducta de mercado y la protección del cliente financiero. “Busca abordar desafíos de mercado financiero con una mirada sistémica, eso es muy importante, y es una de las ventajas más relevantes que tiene esta integración”, explicó García.

Por otro lado, el Consejo de la CMF integrado por cinco personas tendrá un rol más activo en el funcionamiento de la nueva estructura. “Se llevará al nivel del Consejo los eventuales conflictos entre los objetivos prudenciales y de conducta y desarrollo de mercado. Esto es muy importante, ya que tendrá que resolver estos conflictos, que para alguien que tiene ambas funciones, es muy complejo de resolver”.

Las ventajas
García explicó a los asistentes que la dirección general de supervisión de conducta de mercado tendrá dos verticales. La primera dice relación con la dirección de transparencia del mercado de valores. “Qué es lo que se hace en esa vertical. Se vela por un mercado financiero transparente e íntegro, en que las empresas reporten información pública fidedigna, donde no se transe con información privilegiada ni se generen otros abusos de mercado, de manipulación de precios, y se respeten los derechos de los accionistas minoritarios”.

En la otra vertical estará la dirección de protección al cliente financiero, cuyo objetivo es su protección propiciando el trato justo. Al respecto, la autoridad señaló que especialmente en el mundo de los seguros “esto está súper internalizado, tanto por las compañías como por los intermediarios. Pero acá, en el caso de esta dirección, esta vertical lo que busca es propiciar este trato justo hacia los clientes, hacia los asegurados, con transparencia respecto a cobros, comisiones, con un adecuado manejo de conflictos de interés por parte de los oferentes financieros”.

El Intendente explicó que esta nueva estructura, que sostiene a la dirección general de supervisión de conducta, cuenta con un activo de gran valor que permite el desarrollo sustentable de los mercados. Este activo es la confianza del público. “Sin confianza, nada funciona. Y que esa confianza también tiene que tener un componente, un ancla muy potente donde los partícipes respetan las normas que los rigen, ni más ni menos. Suena simple pero no es tan simple, es una de las funciones más complejas que puede haber”.

Posteriormente, García procedió a explicar cuáles son las ventajas de esta nueva estructura. En ese sentido, destacó la propuesta del FMI, en cuanto a contar con una organización por objetivos, donde eventuales conflictos entre los distintos mandatos, se resolverán en el nivel más alto de la organización.

A su vez, el evitar asimetrías y arbitrajes regulatorios entre los mercado supervisados, es parte de la esencia de una supervisión integrada, donde se da una sinergia de compartir más información, lo que a juicio de la autoridad, antes era más difícil de lograr en los tiempos de la SVS y la SBIF.

“Esto fortalece la supervisión de conducta, cosa que se ha venido desarrollando hace mucho tiempo, pero lo que ocurre ahora, es que con esta orgánica, se eleva esa categoría y se sitúa en un mismo nivel con el mundo prudencial, lo que naturalmente fortalece la estructura la supervisión”, señaló García.

En cuanto al rol que jugará la CMF en relación al Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), el Intendente explicó que la función de protección al cliente financiero será un complemento de la labor que desarrolla el Servicio. “Acá no es que estemos copando espacios que antes eran del Sernac, para nada. Esto supone una complementariedad”.

En ese sentido, la autoridad explicó que el rol del Sernac seguirá siendo el de verificar el cumplimiento de la ley del consumidor, para lo cual puede interponer demandas colectivas en contra de los oferentes que no cumplan dicha ley, buscando compensación, o buscando resarcimiento cuando así ocurra. El foco de la CMF, está en supervisar que el oferente cumpla con las reglas sectoriales y gestionen el riesgo de conducta, contando para ello con capacidad de sanción y multas en caso de que las reglas se transgredan.

El rol de los regulados
El Intendente García hizo especial hincapié en que la nueva definición institucional no se agota solamente en la organización del regulador. “El desarrollo de un modelo de supervisión de conducta de mercado es un desafío muy importante no solo para la CMF, sino que también para las entidades supervisadas”.

Al respecto, la autoridad añadió que a través de esta agenda, la CMF busca complementar en una línea el marco normativo vigente, y generar incentivos para potenciar la calidad de gestión en esta materia, con el involucramiento de los máximos órganos de control de las entidades, bancos, y compañías de seguros, en materia de conductas de mercado, y en un contexto más amplio, de la cultura de las entidades financieras. “Acá no es solo la facultad que tenemos para dar una mirada más bien forense donde el incumplimiento es castigado, sino que también poner harto foco en gestión y capacidad de poder adelantarse y prevenir, y tener un mecanismo de control que permita resguardar un adecuado cumplimiento en esta materia”.

“El mejoramiento de las prácticas de conducta de mercado a lo largo de todos los ciclos del negocio, en el caso específico del mundo asegurador, permite a las entidades atender las necesidades de un consumidor empoderado, cada vez más consciente de su influencia personal y la que ejerce en el colectivo”, señaló García. “Esto es muy importante, y va más allá de las acciones colectivas que pueden emprenderse, sino que de las acciones o del empoderamiento que tienen las personas a través de los nuevos sistemas de comunicación, lo que permite incidir en su entorno, a través del uso de las nuevas tecnologías. Un salto en la percepción de la ciudadanía en lo que se refiere a conducta de mercado, creo que es de primera importancia en la agenda que tenemos hoy, pública y privada, de cara a los próximos años”.

Para finalizar, el Intendente explicó que en lo que se refiere a conducta de mercado en entidades financieras, dar un salto en dicha percepción contribuye a mejorar la confianza en las industrias como un todo. Esto será fundamental para impulsar un desarrollo sustentable en el mercado y un adecuado sistema de gestión de los gobiernos corporativos involucrados, lo que “debería disminuir que los riesgos se materialicen, y más grave que eso, que se deteriore lo que a mi juicio es el activo más relevante que tiene la industria, la de seguros, la bancaria, la de intermediación de valores, de fondos mutuos. Ese activo es la confianza”.