Ley de Inteligencia Artificial en Europa y su impacto en el sector financiero

La aprobación de la Ley de Inteligencia Artificial por el Parlamento Europeo se transformó en el primer marco jurídico mundial sobre la IA, el que aborda los límites y usos de esta tecnología. ¿Cómo afectará al sector financiero y a la industria de seguros?

El Parlamento Europeo aprobó una ley de inteligencia artificial, convirtiéndose en la primera y la más completa hasta la fecha. No solo afectará a empresas europeas, sino también a cualquier organización global que desarrolle o despliegue sistemas de IA dentro de la Unión Europea. Por ello, es crucial que las compañías comprendan esta tecnología en profundidad y no permitan que el temor afecte la inversión y la innovación.

De acuerdo al estudio de abogados Browne Jacobson de UK, la ley tiene implicancias significativas para las aseguradoras en Europa, donde este mercado, junto al de la banca, han sido clasificados como de alto riesgo por los datos que utiliza para la evaluación de riesgos y la fijación de precios en seguros de vida y salud, por lo que el uso de la inteligencia artificial estará sujeto a requisitos más estrictos, para evitar un impacto significativo en las personas, como la exclusión financiera y la discriminación.

Por su parte, la federación europea de seguros y reaseguros, Insurance Europe, declaró que “las aseguradoras valoran el enfoque en el desarrollo de requisitos obligatorios para los sistemas de IA de alto riesgo que representan riesgos significativos para la salud, la seguridad o los derechos fundamentales de las personas”.

Sin embargo, la organización hace hincapié en la necesidad de introducir normas armonizadas sobre la IA “con una definición muy clara y precisa de un sistema de IA”, lo que podría crear confusión y falta de certeza jurídica. “La amplia definición de un sistema de IA que se ha propuesto en el proyecto de Reglamento debe estrecharse para estar plenamente alineada con la OCDE y evitar el riesgo de clasificaciones inconsistentes y divergentes de los sistemas de IA”.

De todas formas, consultoras como EY o Accenture hacen hincapié que esta legislación no debe “asustar” a las empresas, ya que esta tecnología ofrece oportunidades sin precedentes. “A medida que las leyes sean más claras, las organizaciones y administraciones públicas podrán avanzar con más confianza y abrazar la revolución que esta tecnología está trayendo al mercado y a la sociedad. Pero es importante señalar que en este contexto algunas industrias se verán más afectadas que otras”, señaló Mercedes Oblanco, presidenta de Accenture España y Portugal, en un artículo publicado por el periódico El País.

“Sabemos que numerosos sistemas de inteligencia artificial que se utilizan actualmente en sectores como la banca, los seguros, la sanidad, el farmacéutico o en la gestión del talento serán clasificados como de «alto riesgo» en virtud de la ley. Esto significa que estarán sujetos a una serie de nuevas obligaciones legales, así como a cuantiosas sanciones en caso de incumplimiento”, explicó la experta, y añadió que, por ejemplo, “las aseguradoras tendrán que revisar el acceso a sus productos y los procesos de suscripción, y los bancos tendrán que adaptar su puntuación crediticia y realizar evaluaciones de conformidad y derechos humanos. Por otro lado, los usos de la inteligencia artificial considerados inaceptables por la ley deben retirarse a más tardar en diciembre, que es cuando se espera que la norma entre en vigor”.

Por su parte, Juan Pablo Grisolía, Socio, Business Consulting, Líder para la Industria de Servicios Financieros de EY Argentina, ha señalado que a nivel global, las compañías del sector asegurador “están dirigidas a implementar esta tecnología en casos de uso internos de menor riesgo, como mejora de procesos, análisis de clientes, marketing y comunicaciones”.

Y pese a que la IA tiene un gran potencial de uso, un estudio realizado por la consultora reveló que “el 50% de los ejecutivos y responsables tecnológicos encuestados no confía plenamente en la calidad de los datos que sus empresas están utilizando y, por ende, en el correcto uso de la IA”.

El ejecutivo señala que finalmente, esta tecnología debe ser incluida en el modelo de negocio de las empresas del sector, dados los beneficios asociados a una “mayor eficiencia operativa y productividad, reducción de costos, experiencias de usuario mejoradas y predicción de comportamiento”. Sin embargo, no hay que perder de vista los riesgos asociados a la seguridad y privacidad de los datos, la transparencia de los modelos, sesgos, resultados erróneos y amenazas de ciberseguridad.

“En este panorama, donde las perspectivas regulatorias aún son inciertas y los diversos marcos regulatorios alrededor del mundo difieren en su enfoque, las aseguradoras deben centrarse en utilizar de manera ética y responsable la IA a través de una gobernanza eficaz”, concluye el ejecutivo. “Proteger contra la introducción de sesgos y resultados injustos y mantener la transparencia en los procesos impulsados por IA es esencial para ganar la confianza de los clientes, reguladores y demás stakeholders”.