América Latina y sector seguros: ¿Cómo nos subimos a la ola?

Por María Isabel Aranda, gerente general de Corredores de Bancaseguros A.G.

Latinoamérica es el mercado regional de seguros de más rápido crecimiento a nivel mundial, con un aumento significativo tanto en seguros de vida como en «no vida». Además cuenta  con una rentabilidad financiera superior al promedio mundial, con un retorno sobre el capital (RoE) del 22% en 2019 y del 17% en 2022.

Así se desprende del “Reporte Global de Seguros 2023: Capturando la siguiente ola de crecimiento en América Latina”, de la consultora McKinsey & Company, que identifica un mercado que en 2022 alcanzó primas totales por US$174 millones, coronándose como el mercado de seguros de más rápido crecimiento en el mundo, debido a la inmadurez que aún posee el sector a nivel local. 

Está claro que la región posee un enorme potencial. Sin embargo, este no se encuentra exento de desafíos. Frente a mercados fragmentados y factores socioeconómicos que marcan la dinámica de cada país de la región, las aseguradoras aún cuentan con una piedra de tope que es la baja penetración de los seguros, sumado a la baja  tasa de bancarización, un factor que ha permeado a distintos actores de la industria financiera, y donde las Fintech han sido un aporte para reducir esta brecha. Recordemos que  sólo el  64% de los consumidores latinoamericanos cuentan con algún producto bancario o financiero, una cifra muy por debajo que el  95% que registran países desarrollados como Estados Unidos. Sin duda, aún tenemos trabajo que hacer para abrir nuevas oportunidades de bancarización y financiamiento en la población latinoamericana. 

Aún como continente enfrentamos barreras estructurales para que las personas accedan a protección financiera, donde los seguros son un actor estratégico. Este panorama aún débil respecto a naciones más desarrolladas como Europa o Estados Unidos, nos superpone un desafío aún mayor: como el rubro asegurador garantiza una mayor inclusión financiera.  Sin embargo, no todo es pesimismo. Hoy, hemos sido testigo de los esfuerzos que, tanto organizaciones como el sector público, han impulsado para aumentar la concientización sobre la importancia de la protección, por lo que lograr aprovechar esta ola de crecimiento irá de la mano de la incorporación de nuevas tecnologías y la digitalización, las que juegan un rol clave para la transformación del sector, con un enfoque en la eficiencia operativa y el desarrollo de nuevos productos para mercados desatendidos.

Por ello, ampliar y diversificar la oferta de productos para cubrir a más segmentos de la población; personalizar y digitalizar las interacciones con los clientes para mejorar la experiencia y eficiencia; apuntar a la eficiencia operativa para mejorar márgenes y servicios; fortalecer r las experiencias de los distribuidores para facilitar el acceso a más y mejores  seguros; así como  desarrollar nuevos modelos de negocios que aborden riesgos emergentes, son parte de las claves que la consultora nos entrega en este análisis para que el sector pueda aprovechar de la mejor manera posible esta ola de crecimiento. 

Estamos frente a un punto de quiebre, en el que si logramos dar el salto cualitativo que el sector necesita, podremos ser aliados para cerrar las brechas de desigualdad. Es momento de navegar la siguiente ola, y sortear estas aguas en pos del desarrollo económico a través de la inclusión financiera.