Clientes y transparencia financiera: El camino a seguir

Por María Isabel Aranda, gerente general de la Asociación de Corredores de Bancaseguros

Estamos viviendo una inédita, y tal vez compleja, transformación de la industria financiera. Si hasta hace algunos años ni siquiera imaginábamos que podríamos adquirir un crédito o solicitar un seguro en tan sólo minutos y desde la comodidad de nuestro hogar, hoy no sólo es una opción, sino que es parte de un “debe ser” de la industria para con sus clientes.

En este sentido, esta nueva mirada de las finanzas cada vez más abiertas, transparentes y digitales, no sólo nos plantea desafíos relevantes desde lo operativo para el rubro, sino que también nos da cuenta de una transformación cultural que deberá adoptar la industria para responder, activa y proactivamente, a las exigencias del mundo globalizado, donde surgen cada vez más actores, nuevas estructuras de dinero (como los activos digitales y las criptomonedas) y cambios normativos y regulatorios que nos obligarán a estar a la altura.

Un giro que va más allá de la digitalización, sino que pasa de una mirada “productocentrista” a un enfoque integral al cliente y su integridad financiera. Todo ello conlleva a que estemos frente a una agenda más compleja, dado que como instituciones nos obliga a poner al consumidor en el centro, ofreciendo más que productos y servicios financieros, sino que entregando soluciones y asesoría financiera customizadas, transparentes, abiertas, ágiles y con mayores competencias e inclusión financiera, donde el sector bancaseguros juega un rol clave para liderar este camino.

Sin duda, la pandemia aceleró la transformación digital, debido a clientes cada vez más informados y digitalizados, que adoptan con mayor facilidad las nuevas tecnologías, lo que ha permitido la maduración de innovaciones como el blockchain, IoT, robótica, o la inteligencia artificial, por nombrar algunas. Un contexto en que las Fintech e Insurtech han sabido aprovechar con mayor inclusión financiera, lo que evidencia el sostenido crecimiento de estas empresas en el último tiempo, donde los montos de financiamiento alternativo en Chile durante el 2020 permitieron al país convertirse en el segundo mercado más importante de la región, representando un 15% del total de montos de financiamiento alternativo, según datos de la CMF.

En tanto, un informe de Deloitte analizó los desafíos que enfrenta el mundo en el ámbito de madurez de la banca digital, donde se evaluaron 39 mercados, 318 bancos minoristas, y se encuestaron a más de 5.000 clientes. El estudio reveló que en Chile el nivel de desarrollo del canal móvil está por debajo de la media de la región, siendo un desafío clave para desarrollar en todo el ecosistema.

Hoy la industria financiera, en especial el área de bancaseguros, se encuentra en un momento estratégico para abrir nuevas oportunidades de transformación con miras a potenciar la industria, a fin de entregar mayor valor a los ciudadanos y consumidores, gestionando relaciones de transparencia, confianza y solidez que impulsen el crecimiento del sector. Ante esto, estrategias de acceso a la información al consumidor y el apoyo financiero a clientes – en tiempos volátiles e inciertos -, han permitido construir una mejor reputación para la industria. Este nuevo escenario, y nuevas acciones, suponen pavimentar el camino hacia una cultura financiera focalizada en el cliente como centro y core de nuestro ámbito de negocio.