Ley de Ciberseguridad: ¿un avance para la industria?

María Isabel Aranda, gerente general de la Asociación de Corredores de Bancaseguros

En una era digital, de economías descentralizadas, de mayor accesibilidad tecnológica y de interconexión global es imposible no pensar en los nuevos riesgos y desafíos que esta nueva realidad contrae. En esta reflexión, la ciberseguridad es más que un concepto clave, es una visión estratégica del futuro y de las oportunidades que tendrá la industria financiera. Su dimensión es tan relevante que es importante dedicarle un espacio de reflexión, debate donde como sector, tendremos un importante protagonismo al gestionar la red de datos de nuestros clientes.

América Latina y el Caribe es una de las regiones con mayor incidencia de ciberataques en el mundo. De acuerdo a reportes de empresas de ciberseguridad, la región recibe más de 1.600 ciberataques por segundo. A su vez, el último informe LATAM Cisco de “Perspectivas de Ciberseguridad de los Líderes de la Industria” revela que, durante los primeros seis meses de 2022, los ataques de distribución global de ransomware alcanzaron los 384.000 y América Latina tendría el 14% de este total. Brasil recibe más de la mitad de los ciberataques, seguido de México (23%), Colombia (8%) y Perú (6%).

A nivel local, reportes de la Encuesta Nacional de Ciberseguridad (ENCI) realizada por el Centro de Estudios Tecnológicos de la Información de la Universidad Católica (CETIUC) indicó que los incidentes de ciberseguridad incrementaron en promedio un 31,6% en 2022. Pese a esto, la buena noticia es que el 61% de las organizaciones dan a la prevención informativa una prioridad estratégica, según el Benchmark de Gestión de la Ciberseguridad 2021 (parte de la ENCI).

Una realidad que no sólo nos preocupa, sino que ocupa a los parlamentarios, dado que el gobierno de Chile está ad portas de la Ley de Ciberseguridad, una medida que busca proteger la integridad de los sistemas informáticos y los datos de las organizaciones, a través de un modelo de gobernanza que promueve la gestión de riesgos y la implementación de estándares de ciberseguridad en los sectores público y privado, a través de la definición de conceptos, principios y deberes.

En este ámbito, la industria de corredores de bancaseguros es un área estratégica. Sabemos que en el último tiempo, el sector ha experimentado un crecimiento significativo en el ámbito de la digitalización de los servicios y la creciente demanda de productos financieros.

La implementación de la Ley de Ciberseguridad supone un avance significativo en la protección de los datos sensibles de los clientes y en la prevención de posibles ataques cibernéticos que podrían comprometer la seguridad financiera de las personas. Esta ley establece un marco regulatorio más sólido y riguroso para la industria de corredores de bancaseguros, con el objetivo de fortalecer la protección de los datos y garantizar la confidencialidad de las transacciones.

Todo esto a partir de estándares de seguridad más estrictos, situación que como rubro nos obligará a invertir en capital humano y tecnología para proteger los datos de nuestros clientes. Sin duda, se aumentará la supervisión y fiscalización.

Pese a estos avances, es importante destacar que la implementación de esta ley presenta desafíos para la industria. La inversión en infraestructura tecnológica y en capacitación del personal se convertirá en un aspecto técnico que deberemos afrontar. Sin embargo, es fundamental tener en cuenta que la ciberseguridad no es solo una obligación legal, sino también una necesidad imperante en el mundo actual y de salvaguardar lo más preciado que tenemos como industria, la confianza de nuestros clientes.