Ley Fintech: un salto hacia la economía digital

María Isabel Aranda, gerente general de la Asociación de Corredores de Bancaseguros

Sin duda, 2022 dio mucho que hablar respecto a finanzas descentralizadas, regulación, criptotecnología, Open Banking y seguridad financiera. El 2023 parte con un importante desafío: la implementación de la esperada Ley Fintech, la que tiene por objeto regular los servicios financieros que prestan las instituciones de tecnología financiera, así como su organización, operación y funcionamiento, particularmente de las del sector privado.

Al igual que el reconocido astronauta Neil Armstrong quien, al pisar la luna, pasó a la historia con su célebre frase “un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”, (entendiendo las proporciones de este hito histórico), la Ley Fintech da el puntapié inicial para un salto por la innovación financiera, donde Chile podrá sentar las bases de la economía digital y las finanzas descentralizadas. Esto implica una regulación sólida para mercados como el de las criptomonedas, remesas, insurtech y modelos financieros que tienen a la tecnología e innovación como centro del negocio.

Desde febrero, seremos testigos de la incorporación de más de 70 normas que regularán este nuevo modelo financiero. Una transformación justa y necesaria, en especial, considerando que Chile es el primer país de la región en términos de volumen de operación con aplicaciones DeFi (Finanzas Descentralizadas), lo que permite prestar, comercializar, apostar y tomar prestados tokens (unidades de valor) de todo tipo: una actividad especulativa con un riesgo significativo y potencialmente alcista, pero donde nuestro país está liderando los indicadores, según datos del Geography of Cryptocurrency del Chainalysis de octubre 2022.

En tanto, estudios proyectan, también, que el metaverso podría convertirse en un factor determinante en el crecimiento de las economías de América Latina, aportando más de $320 mil millones, un aproximado del 5% de su PIB para los próximos 10 años. Un nuevo escenario financiero, que, sin duda, traerá beneficios a ciudadanos y ciudadanas, instituciones, empresas y emprendedores, puesto que la Ley Fintech regulará la aplicación de la tecnología para realizar operaciones de pago y comercio internacional de manera más ágil, junto con transformar los esquemas de pago y operaciones en la industria contundentemente.

En cuanto al rubro asegurador, el impulso de un marco jurídico claro y sólido permitirá entregar mejores herramientas a los consumidores, y nos obligará, dado el aumento de la competencia, a dar el salto a la transformación digital, el Open Banking y a una mayor protección de datos personales. Hasta hoy, importantes inquietudes y desafíos del entorno para fortalecer los servicios y la promoción de nuevos productos financieros.

Pese al enorme potencial de la tecnología, aún existen múltiples desafíos para convertirnos en un eje de innovación financiera regional, tales como la meta de aumentar la bancarización e inclusión financiera, integración de la tecnología en la industria y, en especial, la educación para la ciudadanía, especialmente considerando que Chile es un país con fuertes brechas en educación financiera. Esta normativa podrá aportar a disminuir esta brechas y fortalecer la competencia de los actores en la industria financiera, y avanzar hacia una industria mas inclusiva y transversal. Un pequeño paso para la economía del futuro.