Nueva Ley de Agentes de Mercado: CMF emite norma que regula contratación de seguros asociados a productos y servicios financieros y levanta dudas en materia de contratos leasing

A mediados de agosto la Comisión para el Mercado Financiero publicó la Norma de Carácter General 460, asociada al artículo 538 bis, introducido al Código de Comercio después de la aprobación de la nueva Ley de Agentes de Mercado. Si bien para los expertos la norma resultó ser un poco más flexible de lo que originalmente se discutió cuando aún era proyecto de ley, una nueva arista se ha abierto en el proceso, y que preocupa a distintos actores: el de la incorporación de los contratos de leasing.

La intensa discusión generada en torno a la elaboración de la Ley 21.314, o Ley de Agentes de Mercado, derivó en la modificación de ciertos cuerpos legales, entre los que se encuentran los correspondientes a la Ley de Seguros (DFL 251), en sus artículos 12 y 40, y a los nuevos artículos 520 bis y 538 bis del Código de Comercio.

Una vez que la nueva normativa fue publicada en el diario oficial, se dio inicio a un complejo trabajo por parte de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) para elaborar las normas asociadas a los cambios establecidos en dicha ley, lo que ya ha empezado a generar sus primeros frutos. Es así como el pasado 13 de agosto, la entidad emitió la Norma de Carácter General 460 (NCG 460), la que se asocia al artículo 538 bis.

La norma, que entrará en vigencia a partir del 12 de octubre de este año, establece una serie de definiciones en torno a los seguros que se podrán contratar en el mismo acto o de manera conjunta, con ocasión del otorgamiento, renegociación o repactación de productos o servicios financieros.

Para el asesor legal de Corredores Bancaseguros A.G (CBS), el abogado Antonio Villalobos, “la norma emitida recoge aspectos que son positivos respecto a lo que planteaba originalmente en su borrador”. Y sobre el proyecto de ley añade: “Debemos recordar que, en algún momento, cuando se introdujeron determinadas indicaciones en el Congreso se planteaba la prohibición absoluta de comercialización de un importante número de seguros. Esto se logró revertir con el mecanismo de ratificación, introducido luego de una compleja discusión en el Congreso y, en particular, como resultado del trabajo realizado por distintos actores del mercado en la Comisión Mixta que definió la redacción final del artículo 538 bis”.

Villalobos explica que además del cambio de prohibición absoluta a ratificación, el regulador concretó,  en la norma emitida, la posibilidad de seguir comercializando una serie de coberturas sin ratificar, como los seguros de desgravamen, desempleo e invalidez a lo que se sumó el de hospitalización, “más todo lo relacionado con la protección de los bienes dados garantía. Además se eliminó el concepto ‘completar la operación financiera’ que se incluía en el borrador de la norma y las consecuencias asociadas a ese término. Todos estos ingredientes hacen que el impacto no haya sido tan fuerte como se pensaba en un principio”, añade el abogado.

De esta forma, explica Villalobos, si bien el regulador flexibilizó parte de la norma, se añadieron en compensación la entrega de más información y una serie de frases que se deberá entregar al cliente durante el proceso de contratación del seguro. “Yo creo que fue un acto de confianza por parte de la CMF, el agregar la cobertura de hospitalización como parte de aquellas que se pueden comercializar sin ratificación”.

La inclusión de las operaciones leasing en la norma

Si bien se ha evaluado de forma positiva lo planteado en la NCG 460 por parte del regulador, la inclusión de las operaciones leasing en la nueva norma, ha llamado la atención del mercado.

El asesor legal de CBS explica que el leasing es una operación de arriendo con opción de compra, es por eso que se estimaba que, por lo discutido en el Congreso durante la tramitación del proyecto y el lenguaje que, en definitiva, utiliza el artículo 538 bis y la norma comentada, su aplicación estaba asociada exclusivamente a operaciones de crédito. Como ejemplo del lenguaje utilizado se debe recordar que “La ley establece que los seguros que no se ratifican deben tener como objeto exclusivo el pago de la deuda o proteger los bienes “dados en garantía” y, en este último caso, los bienes entregados en una operación de leasing no se dan en garantía porque son propiedad de la entidad respectiva (Banco u otro), hasta que se ejerce la opción de compra. No hay un bien en garantía propiamente tal, pero como la norma incluyó a los contratos de leasing como un ejemplo de producto o servicio financiero se ha generado toda la discusión sobre la materia”.

En línea con lo anterior, lo que sucede con los contratos de leasing, es que incluyen seguros destinados a proteger vehículos motorizados, que representan un volumen relevante, sino el principal, de operaciones y las pólizas asociadas a ese tipo de bienes incluyen, junto con la protección del bien, la responsabilidad civil, lo que se hace especialmente necesario en caso de haber un accidente, ya que, en términos económicos, la exposición por responsabilidad civil puede ser igual o más importante incluso que la cobertura del daño propio del bien: el problema acá es que la comercialización de la cobertura señalada debería hacerse con ratificación porque no protege el bien o la deuda versus lo que sucede con las coberturas de daños propios, que no requieren de la ratificación mencionada. Esto obliga a las entidades a realizar cambios en pólizas y operativos muy relevantes.

“Esto es muy importante”, asegura Villalobos, quien explica que desde CBS “se están haciendo algunas gestiones para tratar de flexibilizar esta parte de la NCG 460, y poder seguir comercializando esos seguros de la misma manera como se comercializan hoy, o sea, “con la cobertura de responsabilidad civil incluida y sin ratificación”.